viernes, 25 de octubre de 2013

"Quédate a dormir.."

Ya lo decían M-Clan "...quédate a dormir, es todo  lo que  quiero en esta vida insana..." y Marea "...duerme  conmigo, yo te  canto, te arrullo, te arropo, te abrigo, te mimo..."
 
Para  mí no  tiene  precio el dormir con mis hijos, verles  la cara  cada noche,  cada  mañana al despertarme, ver   como se tranquilizan si te sienten al  lado,  como buscan tu mano....
 
Está claro que si  das el pecho,  es  muy probable que acaben entrando en tu  cama, por  una cuestión de comodidad, tanto  para  ti como para ellos. El bebe se duerme tomando el pecho y al sentirte cerca,  por otro lado  la madre no tiene que  levantarse para darle el pecho,  de hecho es muy normal quedarse dormida mientras el bebé succiona.                                          
 
Hemos tenido  minicuna y cuna,  ambas las hemos usado, y seguimos usando la  cuna. Todo tiene sus ventajas, de hecho, si aguanta toda la noche en la cuna,  perfecto, en mi caso   esto ha ocurrido pocas veces con  Lucas,  pero Simón  aguanta muchísimo mas. Lucas duerme directamente en  la cama, con  nosotros, pero  Simón,  por  una cuestión  de  seguridad   duerme en la cuna (que por supuesto está pegada a nuestra cama)  o mejor dicho empieza durmiendo en la cuna (o en la minicuna  de a 0 a 6 meses aproximádamente) y cuando se despierta por la noche es cuando le pasamos a la cama con nosotros.
 
En nuestro caso tenemos un "pequeño  - gran"  inconveniente.  ¡Uff!  Nuestra cama es muy  pequeña y  aún  así dormimos  4. ¿Apretados?  Si,  ¿Quizás  algo  incómodos por el espacio?   Si.  (Que no se me olvide apuntar que ha ambos lados de la cama tenemos barreras protectoras).  Bien, pues  a  pesar de todo esto me compensa o mejor dicho  nos  compensa. Se ha  escrito mucho sobre este tema  y la verdad, todavía no puedo decir  si   mi hijos o  el mayor   tiene por ello mas  apego hacia nosotros, si es mas independiente, si tiene menos problemas, etc. No puedo afirmar  nada de esto pero no  porque no lo creo, si no porque pienso que es  pequeño todavía,  recordemos que no tiene 3 años todavía. Ahora bien, lo  que si puedo afirmar y decir bien  alto y muy orgullosa  es que soy mas feliz durmiendo con ellos,  estoy  más tranquila sabiendo que duermen  junto a  nosotros,  que les podemos  atender  en el momento y  el hecho de que ellos quieran dormir con nosotros  para mi es todo un orgullo. Siempre he dicho que  el tiempo vuela,  que la vida  pasa demasiado rápido y  no  se puede volver atrás, estos casi tres años que llevamos durmiendo   con nuestros hijos son momentos de nuestra  vida  que nadie nos  va a  quitar jamás.  ¿De  que me sirve  que mi  hijo duerma solo en la habitación  de al  lado ? A   mi para nada, todas estas noches junto a ellos nadie nos  las va a quitar, es tiempo que  disfrutamos  de ellos, sentirles  cerca, acariciarles... por no hablar del despertar  junto a  ellos.... mmmm  que sensación tan fantástica, sobre  todo los  fines de semana.... eso para mi  no tiene precio. Eso si que es un  momento mágico.  
 
Lo que se oye mucho es que  luego no  les podremos sacar  de ahí, que no se  querrán  ir. Sinceramente,  si no se quieran  ir nunca,  mejor para  mí, más tiempo  que podría disfrutar  de ellos y hombre, eso significaría que  están a  gusto con sus padres, que en los tiempos que corren,  sería todo un logro. Aún  así,  yo creo  al igual  que Carlos GonzÁlez (pediatra  y escritor  defensor de la crianza con apego), que  se  acabarán yendo.  ¿Os los imagináis con 20 años  y queriendo dormir  con  nosotros?  Perdonadme pero  imagino que no, si, es un caso exagerado,  pero ya no  significaría que nunca se irían de nuestra cama, también podría  haber dicho  15 años, 12 o incluso antes, ¿10 años?  ¿ 8 años ? Acabarán saliendo y entonces si que les  echaremos de menos.
 
Me  gustaría apuntar y siempre desde mi poca experiencia que cualquier de nuestros hijos se duerme en cualquier sitio.  A pesar de que  mucha gente pueda pensar   que si duermen con nosotros  no  se podrán quedar  en  otra cama, o no pueden dormirse  si no es con sus padres,  etc... en nuestro caso no es así (esto   podría  ser parte de esa independencia que  adquieren), da  igual que sea un sofá, estar en casa de amigos, familiares,  o dormir solo. Se  adaptan.
 
En  definitiva, os animo a disfrutar de ese momento único;  saborear cómo una mano, una respiración o una  palabra pueden hacerte  y hacerle la noche mas  tranquila; despertarse y mirar la  cara de  tus hijos  durmiendo plácidamente,  oir papá  - mamá ...etc,  es  tan  hermoso  que para  mi supera con creces   las  incomodidades  de las  dimensiones de la cama. Y  tendrán  su hueco hasta  que ellos  decidan irse.  Quiero pensar que este vínculo que se crea es  un apego  seguro,  pero esto tendría que  confirmarlo dentro de unos años.
 
Ahora, a  dormir  zzzzzzzz
 

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